A nadie le gusta la sensación de tener la cara hinchada y las huellas del cansancio tan a la vista. Al menos a mí no me gusta.

El drenaje linfático es un tipo de masaje que se realiza para activar la circulación linfática para eliminar toxinas y líquido retenido en nuestro organismo.

Además, estimula el sistema inmune, incrementando la producción de linfocitos o células defensivas. Ya hablamos sobre ello en otro artículo anterior. Por si no lo recuerdas y te apetece leerlo, te dejo aquí el enlace: beneficios del drenaje linfático.

Hoy me gustaría centrarme en algo un poco más específico: el drenaje linfático facial.

Características del drenaje linfático facial

En la cara y el cuello hay numerosos ganglios linfáticos. Estos se encuentran sobre todo en la zona que rodea a los ojos y las orejas, así como en la base del cráneo, bajo las orejas y debajo de la mandíbula inferior.

Durante su normal funcionamiento, los vasos linfáticos drenan en el torrente circulatorio por lo que cualquier problema en este sistema podría ralentizar la eliminación del líquido sobrante así como las toxinas.

El masaje de drenaje linfático facial incrementa la efectividad de circulación de la linfa y mejora el proceso de desintoxicación del organismo.

Beneficios del drenaje linfático en el rostro

Este tipo de masaje, además de ayudar a combatir el estrés debido a su naturaleza relajante (es un tipo de masaje muy suave que nos ayuda a desconectar durante un rato de la velocidad de nuestra vida diaria) favorece la mejoría en la apariencia de la piel.

Los vasos linfáticos, juegan un importante papel en el mantenimiento de una piel sana. Un sistema linfático deficiente hará que se acumule líquido bajo la piel. Por ello, esta aparecerá inflamada y más propensa a la falta de firmeza.

Al parecer, los ácidos grasos presentes en la linfa podrían fugarse y acumularse bajo la piel, dando lugar a acúmulos. Estos se relacionan con el descolgamiento de los tejidos. En este enlace puedes encontrar un estudio realizado en Japón sobre el tema.

¿Cómo funciona el drenaje linfático facial?

Para realizar este suave masaje se emplean movimientos ligeros pero efectivos que reducen la inflamación en la zona alrededor de los ojos y en el cuello, así como en el resto de la cara.

Este tipo de drenaje, realizado de forma regular, consigue que los síntomas debidos a la congestión se reduzcan, mejorando la apariencia de la piel en casos de retención de líquido que produce flacidez y envejecimiento.

También reduce los signos de cansancio en el rostro. Es muy recomendable en casos de bolsas y ojeras, aumenta la oxigenación de los tejidos y mejora marcas de acné y cicatrices.

¿Qué te parece esta técnica? Quizá ya conocías el drenaje linfático pero no sabías que también podía realizarse en la cara para mejorar el aspecto de la piel.

Si tienes alguna duda sobre el drenaje, tanto facial como corporal, podemos aclarártela en el Centro Karmele en Donostia. Contacta con nosotras y pregúntanos lo que quieras saber.

drenaje linfático facial-min (1).jpg

Comment